De la vista nace el amor, dice un popular refrán. Los japoneses llevan esta frase a su máxima expresión durante un acto tan cotidiano pero a la vez de importancia vital: la hora de la comida. Es por eso que la cocina japonesa siempre va mucho más allá del acto de alimentarse, pues también viene acompañada de sus tradiciones y creencias. 

Para comenzar, es de llamar la atención el especial cuidado que ponen en el orden, que se refleja en la disposición de los platillos, utensilios y hasta la mesa. Igualmente, destacan las formas de los contenedores de alimentos, que suelen ser cuencos o fuentes rectangulares. La experiencia gastronómica japonesa comienza por el sentido de la vista. 

El orden es tan importante que existen distintas configuraciones con respecto al comensal. Una de ellas es que a su izquierda se suele colocar el cuenco de arroz y a la derecha el de la sopa, detrás de ellos se ponen tres platos planos con las guarniciones y los palillos toman su lugar dentro de un recipiente.

Todos estos elementos son una pequeña muestra del respeto que guardan en la cultura nipona por sus costumbres, además el fuerte vínculo con su filosofía. 

En este sentido, resulta interesante todo lo relacionado con uno de sus platillos más conocidos en occidente: el sushi. Por ejemplo, el hecho de que su nombre, literalmente, significa “arroz avinagrado”, de ahí que haya tantas variaciones que no solo implican pescado crudo sino demás ingredientes. 

Y hablando del esencial platillo que es el arroz, se sabe que en la antigüedad solamente servía para conservar el pescado. Alrededor del siglo VI, el pescado se recubría con arroz cocido y se empapaba en vino, pero después de que se preparaba, los granos de este cereal se desechaban. ¡Quién diría que hoy lo consumen, diariamente, 7 de cada 10 japoneses!

Otra de las curiosidades de los ingredientes principales del país del sol naciente es su creencia con respecto a la sal, que en países occidentales suele considerarse de mala suerte, pero en Japón es todo lo contrario. Incluso se coloca dentro de los locales para abonar a su éxito y es un amuleto para los luchadores de sumo, que riegan un poco de este condimento en el tatami antes de sus combates.

Por último, pero no menos importante, encontramos la tradición del robatiyaki o robata, que se traduce literalmente como “cocinar en la chimenea”. Este método de asado nipón tiene más de 2,000 años de historia y se originó como una costumbre entre los pescadores, que se reunían alrededor de la calidez del fuego para compartir la recompensa del día, admirando con respeto la preparación de cada alimento.

Sin lugar a dudas, la cultura japonesa es muy vasta e interesante. En Tora Cancún nos aseguramos de traer lo mejor de la experiencia gastronómica oriental directamente hasta tu mesa, con platillos tradicionales y carnes preparadas en nuestra excepcional robata. Ven a visitarnos para disfrutar de un deleite visual y culinario.